
Yipiiii!!!! Hoy salió el sol y el mar se tiñó de azul intenso. El agua estaba suficientemente calientita y pude nadar por primera vez desde diciembre. ¡Estoy feliz!
Hace un tiempo que no escribo en el blog. Mi madre regresó a vivir conmigo y he estado haciendo todo tipo de ajustes en mi vida para ver de qué manera todos podemos convivir en salud y paz.
No nos enseñan a ser madres, tampoco nos enseñan a ser abuelos y menos aún se nos prepara para convertirnos en el hijo-padre ó la hija-madre que cuidan a sus progenitores convertidos en niños. Se nos hace difícil entender que las personas que conocimos siendo tan fuertes, ahora son unos niñitos traviesos a los que tenemos que protejer para que no se hagan daño, consolarlos a ellos en lugar de que ellos nos consuelen a nosotros.
No puedo negar que muchas veces estoy al borde de mi fuerza porque yo tampoco estoy tan fuerte y joven como antes. En esta parte de nuestra vida en la que tenemos poca fuerza física y sufrimos de frecuentes “momentos seniles”
, tenemos que ser la fuerza y la memoria de nuestra madre o padre.
El amor nos da la fuerza para cumplir la misión. El amor a los demás y a los que estás cuidando es importante. Pero es súper importante el amor a tí mismo. Saca tiempo para reparar tu cuerpo y tu espíritu. Tiempo para estar sol0(a) haciendo algo que te guste hacer. Haz ejercicio. Busca ayuda. Si son varios hermanos, tomen turnos para cuidar a su progenitor(a). En mi caso mis hermanos han hecho la diferencia.
Les deseo que tengan un día lleno de luz y paz.
Tags: