Esta pregunta nos la
hemos hecho todos en algún momento de nuestra vida. ¿De dónde vengo?
¿Hacia dónde voy? ¿Cuál es mi propósito en esta existencia? ¿Por qué nací
físicamente como soy, en el país que estoy, la familia donde estoy? ¿Por
qué algunas personas tienen tanta “suerte” y otras tan “sacrificadas”
¿Por qué tanta
desigualdad entre razas, países y en una misma familia? ¿Será posible
que Dios sea tan parcial que a unos le da tanto y a otros tan poco? ¿Por
qué unos tan enfermos y sin embargo, otros no importa la exposición a
enfermedades no se enferman? ¿Por qué los desastres “naturales” muriendo
tanto inocentes? ¿Será posible un Dios revanchista que da y quita a su
antojo dependiendo si le ayudamos con nuestros actos o no? Cada pregunta
que nos hacemos produce otras tantas más hasta el infinito. En algún
momento de mi vida me hice estas preguntas y llegué a dudar de la
existencia de Dios, pues no entendía, que esas preguntas tan sólo eran el
espejo de lo que me han enseñado que era Dios a través de generaciones de
vida humana, de pensamientos en error. Gracias al amoroso Padre se me
presentaron los maestros, libros, experiencias de vida apropiadas y poco a
poco, con mucha paciencia, he podido aclarar hasta este momento,
muchísimas de estas preguntas, contestaciones que quiero compartir con
vosotros. Toda esta información no pertenece a mí o alguna otra persona o
ser que exista o haya existido, pues somos instrumento de la Sabiduría
Suprema, quien nos presta sus conocimientos para salir de la ignorancia.
En la medida que salgamos de la ignorancia de lo que somos en esencia y en
verdad, se esfumaran los miedos, las ansiedades, los corajes, el pedir
cuentas y esperar que todo el mundo a mí alrededor me haga feliz. Es
entonces que verdaderamente seremos libres, pues actuando en armonía con
nuestra voluntad interna que es nuestra mismísima voluntad de Dios,
viviremos en verdadero cielo, aquí mismo en la tierra, sin tener que
esperar a “morir” para ir a la Tierra Prometida.
¿Quién soy yo? Yo soy
la CONCIENCIA YO SOY, soy parte individualizada de una conciencia infinita
que se llama Dios, Universo, Ala, Yahvé, Padre y Madre Supremo, etc.
Individualizada no quiere decir que estoy separada de el, significa que
soy parte integral de El, siendo una autoconciencia , sin embargo, tengo a
la vez dentro de mi Ser al Todo. Vivo en el planeta Tierra y para poder
existir en este plano denso del tiempo y el espacio necesito tener un
traje especial para mi Yo Soy, para que mi parte divina espiritual
funcione, haga su labor y pueda manifestarse junto con mis otros hermanos,
que venimos a aprender lecciones de vida para evolución espiritual.
Necesito tener un cuerpo con unas sensaciones, emociones y pensamiento
racional que me ayuden a traducir mi experiencia aquí y así consciente y
voluntariamente, puedo yo libremente escoger hacia lo amoroso y divino en
cada instante. Claro, yo también puedo decidir libremente escoger maldad,
enfermedad e infelicidad. Para que esta parte Espiritual Suprema EL YO
SOY, se aposente en mi cuerpo material y denso, necesito un intermediario
que pueda bajar tamaña vibración de mi Padre, a una vibración que sea
aceptable para mi cuerpo y no lo destruya con su infinita Energía
“Eléctrica”.
Es aquí que entra en
función EL CRISTO interno, EL ALMA, que cada uno de nosotros tiene. Es esa
llama divina que permite en nuestro cuerpo y en nuestra mente recibir
constantemente la Luz Bendita de Dios Padre y Madre, queramos o no. Es
bien importante esto, pues cuando una persona se comporte en los planos
más bajos y menos amorosos, visualicemos siempre a su Cristo interno, su
Perfección.
Es ahí donde radica
el verdadero perdón; donde no importa los errores que podamos cometer,
nuestro centro perfecto es Amor y tan pronto conectamos con él seremos
sanos, perdonados, y cambiaremos actitudes, prosperaremos y podremos
perdonar a otros y siempre olvidar lo que hizo. Esto no quiere decir que
aceptemos su conducto como algo a ser imitado, pero si le daremos la
oportunidad de escoger de nuevo, porque su Perfección esta intacta. El
error cometido es causa de la ignorancia que tiene de lo que él es en
verdad. Ven lo importante que es saber ¿Quiénes somos? En otras palabras
somos un espíritu, un alma o un Cristo en un Cuerpo que es el abrigo
temporero de nuestro viaje por la tierra.
otros escritos de Sara
volver arriba